Tormentas

Su vida había cambiado súbitamente con esa caída, necesitaba salir de esa tormenta. 

Necesitaba de él mismo, más que de nadie. 

Encontrarse en ese mar donde se perdió hace tiempo, nadar hacia el velero de la soledad y subir sin ayuda.

Navegar aguas inciertas de dudas y tristeza, soportar vientos hirientes y ráfagas de furia. 

Pero lo hizo sabiendo que al final de la tormenta saldría el sol de la tranquilidad, llegaría al puerto de la paz y encallaría en su nueva persona fuerte e inquebrantable. 

Y buscaría seguir el faro de su destino hasta donde este lo llevara, sabiendo que no es la última tormenta que le tocaría soportar pero con la calma de entender que él era un barco apto para navegar esas inclemencias. 

Y que siempre saldría victorioso. 

Él es un sobreviviente.



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